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Bicentenario del nacimiento de Don Bosco (1815-1888)

Por: Nello Gargiulo, Vicepresidente de la Fundación Don Bosco. | Publicado: Viernes 4 de septiembre de 2015 a las 04:00 hrs.
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En el año de la celebración del bicentenario del nacimiento de San Juan Bosco, la Congregación de los Salesianos de Chile, y el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora publican el libro: Don Bosco Historia de un Cura. Se trata de una de las más calificadas biografías de Don Bosco escritas por un salesiano que es periodista y literato: Don Teresio Bosco. Tal vez el nombre haría pensar en un lejano pariente del santo del mismo nombre. En realidad no es así. Solo una coincidencia de nombre. Se trata de un salesiano hijo espiritual del santo que ha dedicado largos años de su vida a escrudiñar en los comienzos de su obra.

Imagen foto_00000011Finalmente ha logrado plasmar en más de 300 páginas y 73 capítulos (incluyendo la presentación) un relato directo, simple y luminoso de la vida de Don Bosco y de su vida desde su primer sueño a los nueve años cuando intuye que su camino será en medio de los jóvenes.

Teresio Bosco relata las intuiciones de Don Bosco, los sueños que periódicamente se repiten y el modo en el que el joven Juan va formándose en el camino que Dios le indica de la mano de la Virgen María. Es interesante la forma en la que el autor presenta en esta etapa de pre-adolescencia y adolescencia a la madre de Don Bosco, Mamá Margarita. Fue ella un puntal de apoyo que lo llevará a crecer, a formarse hasta llegar al sacerdocio, cuya primera intuición según relata el autor del libro está implícita ya en su primer sueño. Su madre, se convertirá en una colaboradora de su hijo y será una de las primeras personas que pondrá en acto el método educativo de Don Bosco. Esta visión educativa crecerá y se enriquecerá en la experiencia cotidiana y llegará a ser denominada el método Preventivo.

La razón de cada joven y su sentido religioso en la ''amorevolezza'' que puede traducirse como la amabilidad del educador, la manera como se acercará y abordará la problemática de cada joven también serán decisivos para solucionar los problemas de aquellos que son tristes y rebeldes. Los oratorios son los lugares claves que reciben a los jóvenes de una cierta manera y los transforman en hombres con su dignidad y capacidad de sentirse constructores de su propia historia.

La lectura del libro se hace aún más interesante cuando, desde los oratorios, se pasa a la creación de los primeros colegios para dar cultura a aquellos que tienen talentos y capacidades para aprender y hacer ciencia. Paralelamente, se describen los proyectos de Don Bosco a formar en los oficios a los que tienen otras habilidades no relacionadas con los estudios de ciencia. Toda estas realidades están relatadas dinámicamente e invitan a pensar como el estilo y los caminos fundacionales de la Obra de Don Bosco responden a las complejidades de su época, la ciudad de Turín, una de las primeras en el mundo que vive los efectos de la Revolución Industrial de los comienzos del siglo XIX. De este modo la población se enfrenta a un escenario de gran producción de riquezas y de crecimiento económico cuyo precio social es la marginación y el surgimientos de nuevos rostros de la pobreza como contraparte.

Oratorios para acoger y conocerse recíprocamente; colegios para educar y formar en la ciencia y en la cultura y escuelas para aprender oficios y trabajos son los pilares en los cuales se experimenta y profundiza el ''método preventivo salesiano'' que el autor describe a lo largo de todo el volumen como el fundamento de la espiritualidad salesiana; el aporte de Don Bosco a su época y a su entorno. Una semilla que germinará con Bosco aún en vida. El autor describe como la semilla que planta primero en Turín pronto se replicará en todas las latitudes del mundo a partir de la lejana Tierra del Fuego, lugar adonde llegan los primeros misioneros salesianos. Esta semilla se transformará en una gran constelación con la difusión de la Obra en el mundo, llegando hoy a cubrir 132 países con más de 2.000 Obras que responden a situaciones y contextos diferentes. Se transmiten de ese modo las ideas fuerza de un carisma caracterizado por la tarea de transformar el ambiente elevándolo en su dignidad y hacerlo más parecido al designio de Dios sobre la humanidad. Este parece ser el sabor que deja la lectura de este apasionado hagiógrafo: Teresio Bosco.

El libro concluye con un capítulo dedicado a Chile, son fotos que solo indican los principales 45 lugares de Obras y presencia salesiana y de las Hijas de Maria Auxiliadora.


Los comienzos de las misiones. Inicio de las periferias del mundo

Imagen foto_00000010Aquí en Chile la Congregación Salesiana lleva una presencia de 128 años. Fue uno de los primeros lugares del mundo adonde llegaron los misioneros Salesianos enviados directamente por Don Bosco. En la Patagonia Chilena y Argentina se instalan con los primeros centros educativos para niños y jóvenes de la zona. La misión asume también en aquellos años grandes tareas que son parte de la realidad de este inmenso e inexplorado territorio. Vale la pena recordar la valiosa acción evangelizadora con las minorías étnicas locales, junto al recordado Mons. Fagnano.

Una Evangelización que apunta entre otras cosas, a salvar la dignidad de un grupo étnico en extinción. También debemos recordar la importante labor del joven salesiano Alberto Maria De Agostini que llega a Chile en el año 1910, en el vasto territorio patagónico, donde permanece por casi 50 años, poniendo al servicio de la zona todas sus habilidades de cartógrafo, botánico y fotógrafo. Su legado cartográfico abre el camino a la valorización del importante territorio, hoy destino de un calificado turismo proveniente de todas partes.


"Os espero a todos en el cielo"
Mis queridos y amados hijos en Jesucristo:

Antes de partir para mi eternidad, debo cumplir con vosotros algunos deberes y satisfacer así un vivo deseo de mi corazón. Ante todo, os agradezco con el más vivo afecto de mi corazón la obediencia que me habéis prestado y cuanto habéis trabajado para sostener y propagar nuestra Congregación.

Yo os dejo aquí en la tierra, pero sólo por un poco de tiempo. Espero que la infinita misericordia de Dios haga que podamos encontrarnos todos un día en el feliz eternidad. Allí os aguardo.

Os recomiendo que no lloréis mi muerte. Es una deuda que todos tenemos que pagar, pero después nos serán ampliamente recompensados todos los sufrimientos soportados por amor a nuestro maestro Jesús.

En lugar de llorar, haced firme y eficaz propósito de permanecer seguros en la vocación hasta la muerte. Vigilad y procurad que ni el amor del mundo, ni el afecto a los parientes, ni el deseo de una vida más cómoda os induzcan al gran error de profanar los sagrados votos y traicionar así la profesión religiosa con la que nos hemos consagrado al Señor. Ninguno tome otra vez lo que hemos dado a Dios.

Si me habéis amado hasta ahora, seguid haciéndolo en adelante con la exacta observancia de nuestras Constituciones.

Vuestro primer rector ha muerto. Pero nuestro verdadero superior, Cristo Jesús, no morirá. Él será siempre nuestro maestro, nuestro guía, nuestro modelo; pero recordad que, a su tiempo, Él mismo será nuestro juez y recompensará nuestra fidelidad en su servicio.

Vuestro rector ha muerto, pero será elegido otro que cuide de vosotros y de vuestra eterna salvación. Oídlo, amadlo, obedecedlo, rogad por él, como lo habéis hecho por mí.

Adiós, queridos hijos, adiós. Os espero en el Cielo. Allí hablaremos de Dios, de María, Madre y sostén de nuestra Congregación; allí bendeciremos eternamente a nuestra Congregación, la observancia de cuyas reglas contribuyó poderosa y eficazmente a salvarnos. Sit nomen Domini benedictum ex hoc nunc et usque in saeculum. In te, Domine, speravi non confundar in aeternum.

Testamento espiritual de san Juan Bosco
DB, Memorie dal 1841 al 1884-5-6, ASC 132, quaderni-taccuini 6.


En chile: La Fundación Don Bosco
La Fundación Don Bosco, nace hace 16 años en Santiago y en sus inicios contó con la colaboración de Mons. Ricardo Ezzati, el cual fue su primer su primer presidente.

Esta Fundación salesiana está presente en la capital con diversos proyectos y programas: hogares para niños de calle, centro diurno para adolescentes en dificultad, hogares para diferentes tipos de adicciones. En Puerto Montt se mantiene una escuela para niños con capacidades diferentes y un hogar para adolescentes con dificultades sociales. También en Valparaíso se atiende a adultos de calle.

Estas iniciativas de la Fundación Don Bosco, se llevan a cabo como una manera de responder a las problemáticas del crecimiento urbano, tanto en la metrópoli santiaguina como en otras ciudades, las cuales detentan una fuerte expansión urbana con un número cada vez mayor de jóvenes carentes de estabilidad familiar y educacional.

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